Pie de atleta – ¿La «enfermedad profesional» de los deportistas?

El pie de atleta es una enfermedad de la piel muy común: aproximadamente un tercio de los habitantes de Centroeuropa la ha sufrido1. Sin embargo, el riesgo de infectarse con un hongo no es igual para todas las personas. La tasa de infección aumenta con la edad, y los hombres suelen verse ligeramente más afectados que las mujeres. Pero hay sobre todo un grupo que padece pie de atleta con mucha más frecuencia que la media: los deportistas.

¿Por qué afecta a los deportistas con tanta frecuencia?

Hay varias razones que explican la alta tasa de infección entre los deportistas. Además de futbolistas y corredores, a menudo se ven afectadas personas que practican otros deportes en los que se mueven mucho las piernas, como el bádminton. En primer lugar, el ambiente cálido y húmedo en las zapatillas de deporte favorece el crecimiento y la propagación de los hongos filamentosos (dermatofitos) microscópicos que causan el pie de atleta. Por otro lado, el deporte aumenta la sudoración en los pies, favoreciendo aún más las condiciones óptimas para el desarrollo de los hongos. A esto se añade que los pies se hinchan durante el entrenamiento o la competición. Este efecto, unido a los movimientos de compresión y fricción del pie, hace que se produzcan muchas fisuras pequeñas en la piel a través de las que los patógenos y sus esporas pueden penetrar fácilmente y causar la infección. Por otra parte, los deportistas suelen utilizar duchas y vestuarios comunes. En ellos, el ambiente imperante es húmedo y cálido, y muchas personas (entre otras, las infectadas) caminan descalzas. Esto hace que el peligro de contagio sea particularmente alto en estos lugares.

¿Cómo pueden prevenir la infección los deportistas?

Aunque el riesgo de contagio no pueda eliminarse del todo, existen algunas medidas que al menos lo reducen:

  • Tras practicar deporte, deben airearse inmediatamente las zapatillas y los pies.
  • En caso de duda, se deben comprar zapatillas para correr un poco más grandes para que no rocen los pies cuando se hinchen.
  • Llevar obligatoriamente chancletas en la ducha y en el vestuario.
  • Utilizar solo la propia toalla y las propias chanclas.
  • Secar a fondo los pies y usar desodorante de pies, pues seca y protege los pies durante la acción deportiva. Echar tanto en los pies como en la zapatilla deportiva, sobre todo entre los dedos.
  • Desinfectar si es necesario los pies con un desinfectante especial para la piel, sin olvidar los espacios interdigitales.
  • Utilizar calcetines de algodón y cambiar los calcetines deportivos tras cada entrenamiento y lavarlos como mínimo a 60 grados.
  • Tratar inmediatamente las heridas, ya que son la puerta de entrada para el pie de atleta.

Cuando el pie de atleta ya ha atacado

Los deportistas que detectan síntomas del pie de atleta, deben tratar inmediatamente la infección con un medicamento antimicótico como Canespie® Bifonazol, pues alivia los síntomas de esta enfermedad en pocos días y elimina la infección.

Canespie® es un fármaco que no necesita receta y se puede comprar en la farmacia física o farmacia online.

1 Referencia: Ilkit M, Durdu M. Tinea pedis: the etiology and global epidemiology of a common fungal infection. Crit Rev Microbiol. 2015;41(3):374-88.

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Lea las instrucciones de este medicamento y consulte a su farmacéutico
Anefp 442/2019